5 Hábitos para un estilo saludable

En la actualidad, sabemos que cuidar el descanso,practicar ejercicio físico, gestionar bien nuestras emociones y comer de forma saludable, son algunos de  los aspectos más influyentes de la salud. Dentro de éstos, una adecuada alimentación, y en consecuencia una óptima nutrición, es un pilar indispensable si queremos alcanzar, disfrutar y preservar un buen estado de salud.

Si bien lo fundamental es evitar en la medida de lo posible los excesos, llevar un estilo de vida saludable y realizar ejercicio de forma regular son, sin duda, claves para solventar este problema y evitar que se convierta en uno mayor.

La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades. Recomendaciones para mejorar tu estilo de vida.

Hidratación:

Agua, empieza tu día con agua; será tu mejor aliada para cambiar tus hábitos. El agua es el principal componente químico del cuerpo humano. En un adulto promedio representa de 50 a 70% del peso corporal total. Hidratarse bien (con agua), para hacer ejercicio es imprescindible, ya que estar bien hidratado se refleja en un mejor rendimiento.

Evitar el picoteo:

Aunque no es sencillo, para llevar una buena alimentación, resulta clave evitar comer entre horas y, en caso de hacerlo, recurrir siempre a alimentos saludables como la fruta, verduras o frutos secos. Este paso será fundamental para que el cambio hacia una alimentación saludable sea positivo.

Comer despacio y en compañía:

No hay que olvidarse de la importancia de masticar bien los alimentos, lo que facilitará la digestión. “Además, está demostrado que comer sentado y en compañía ayuda a que la comida sea más satisfactoria”.

Come verdura:

Haz que la mitad de tu plato esté compuesto de verdura, cuanto más colorido mejor. Al aumentar el consumo de verdura aportas a tu cuerpo mayor cantidad de vitaminas, minerales y antioxidantes. Las puedes comer crudas, salteadas o al vapor; como más te gusten.

Realiza ejercicio a una intensidad moderada

Durante el ejercicio, el cuerpo emplea conjuntamente hidratos de carbono, proteínas y grasas. Aparte de contribuir al mantenimiento de un peso corporal sano, el ejercicio aumenta la movilidad, protege contra la pérdida de masa ósea, reduce los niveles de estrés y aumenta la autoestima. Los estudios han demostrado que las personas que hacen ejercicio tienen menos probabilidades de padecer enfermedades del corazón, presión arterial alta y niveles elevados de colesterol. Las personas de cualquier edad y nivel de acondicionamiento físico pueden beneficiarse realizando algún tipo de ejercicio físico, ya sean carreras, caminatas, baile de salón, ejercicios aeróbicos acuáticos, o cualquier otra actividad física.

Al seguir estas recomendaciones cada día habrás dado un paso hacia una vida sana y equilibrada.

 

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