Mi matrimonio ante la infertilidad

Cuando hablamos de infertilidad no solo nos referimos a la imposibilidad de ser padres, es importante considerar las afectaciones que muchas veces aparecen en la persona que la padece. En este espacio hablaremos sobre la relación de pareja y la infertilidad.

Las consecuencias de la infertilidad llegan hasta el matrimonio, generando en algunos el divorcio. La infertilidad modifica el comportamiento de la pareja y altera sus expectativas a futuro. La respuesta de la pareja ante la experiencia podría explicarse entonces, como una compleja interacción entre factores biológicos, psicológicos y sociales,  por lo cual resulta de suma importancia entender como interactúan dichos factores. 

Comprendamos que las afectaciones constituyen una experiencia que los miembros de la pareja viven en conjunto, es así como ellos deben adaptarse a una nueva situación, además desarrollan mecanismos de adaptación y manejo de situaciones de crisis.

Muchas de las parejas acuden a clínicas especializadas con la intención de resolver lo que les aqueja, la infertilidad en la mayoría de los casos resulta un problema y como tal la persona que la padece hace lo posible por solucionarlo. La pareja se somete a tratamientos especializados, que incluyen consultas médicas, estudios invasivos y procedimientos costosos entre otros. Como consecuencia de la experiencia, esto puede resultar demasiado estresante para ambos. El estrés como parte de las consecuencias psicológicas de la infertilidad, debe ser atendido dentro del marco de atención integral que las clínicas especializadas en el tema ofrecen.

Dentro de los factores estresantes más comunes que podría experimentar la pareja se encuentran los :

  • económicos que están asociados con el costo del proceso médico-ginecológico (diagnóstico y tratamiento)
  • factores físicos (por ejemplo: dolor asociado con los procedimientos de diagnóstico y tratamiento médico)
  • emocionales (por ejemplo: la vivencia de sentimientos de impotencia y desesperanza ante la imposibilidad de procrear)
  • y los conductuales (por ejemplo: conductas de evitación social, comunicación y motoras).

Por otro lado, podemos sumar la incertidumbre del resultado final , el temor al fracaso y las implicaciones que mantienen estable a la pareja. También mencionar la modificación del patrón sexual, ya que los procedimientos médicos se caracterizan por instrucciones especificas que demanda el tratamiento para la infertilidad.

Los elementos mencionados anteriormente sin duda alguna pueden modificar la interacción de la pareja, de forma que aumenten las aquellas que producen aversión y disminuyan los intercambios positivos entre ellos. Esto reduce la calidad de la relación y ocasiona un nivel mayor de estrés.

La atención psicológica especializada en la infertilidad ofrece a la pareja entrenamiento en habilidades necesarias, que le faciliten la emisión de respuestas adaptativas a la experiencia. Si te encuentras ante la infertilidad, y has notado similitudes  sobre lo que hemos hablado, no dudes en acudir con un profesional de la psicología, el te entenderá y te ayudará.

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