Problemas de comunicación son causa principal del conflicto matrimonial

Una buena comunicación es esencial para la salud de las parejas. La comunicación de sentimientos y la transmisión de información son las claves de una relación satisfactoria y el cimiento de la unión matrimonial.

Los cónyuges se comunican entre sí de varias formas: hablan y se tocan, sonríen y lloran, van juntos y se separan. Cuando la comunicación entre los compañeros es directa y sincera, cuando hay una corriente libre de sentimientos e ideas, cada miembro sirve como emisor y receptor del otro. Cada compañero da y pide emociones, información, sugerencias, opiniones, acuerdos y desacuerdos. La forma en que una pareja comunique sentimiento y sucesos de una forma recíproca determinará la cantidad de satisfacción o desagrado de un matrimonio.

El intercambio de mensajes personales en un matrimonio requiere habilidades que con frecuencia nunca se han aprendido y si lo han sido, se han olvidado demasiado fácilmente.

Hay dos componentes principales en la comunicación de la pareja: el verbal y el no verbal, qué se dice y cómo se dice. La comunicación puede llegar a ser aversiva si, por ejemplo, un cónyuge utiliza un estilo verbal acusativo de expresar enojo: “¿Por qué siempre actúas como un estúpido y un inútil?”.
Incluso más a menudo, sin embargo, la comunicación se obstruye porque el mensaje verbal se pierde en el medio no verbal de expresión. La comunicación no verbal por medio del tono de voz, la expresión facial, los gestos y la postura corporal pueden ser más importantes que las palabras usadas en realidad.

La comunicación de la pareja incluye tres etapas:

(1) Darse cuenta y reconocer los mensajes procedentes del cónyuge

(2) Procesamiento cognitivo de esos mensajes y desarrollo de ideas para posibles respuestas

(3) Devolver nuestros propios mensajes con sus componentes verbales y no verbales.

Una pareja nos contó lo Importante que era para ellos la comunicación no verbal: “Usamos signos no verbales al hacer el amor y en el cariño diario. Puede que él me acaricie la cabeza o que yo le coja su mano. Si este tipo de cosas falta, aparece la tensión y se pierde contacto con el otro. Luego las cosas entre nosotros pueden ir mal. Cuando los mensajes no verbales cariñosos surgen de nuevo, rápidamente todo llega a ser mejor”.

Nosotros como terapeutas dirigiremos nuestra atención a ambas dimensiones de la comunicación y proporcionaremos ejercicios para que las parejas aumenten su darse cuenta y mejoren la calidad de los intercambios verbales y no verbales. Los conflictos de pareja tienen solución, acude con los mejores, en IREGA estamos para ayudarte.

 

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