¿Qué son las Habilidades sociales?

Las habilidades sociales son un conjunto de hábitos (a nivel de conductas, pero también de pensamientos y emociones), que nos permiten mejorar nuestras relaciones interpersonales, sentirnos bien, obtener lo que queremos, y conseguir que los demás no nos impidan lograr nuestros objetivos.

Cuando hablamos de habilidades sociales también nos referimos a la capacidad de relacionarnos con los demás en forma tal que consigamos un máximo de beneficios y un mínimo de consecuencias negativas. Es decir, que el resultado obtenido sea eficiente (de ello dependerá la satisfacción) tanto a corto como a largo plazo.

Pero el poder mejorar nuestras habilidades sociales es necesario reconocer la importancia de las creencias y los valores pues son todos aquellos mensajes que hablan sobre nuestro modo de entender el mundo, son nuestras gafas, nuestros principios. Es decir que las creencias o ideas impactan significativamente en nuestras relaciones interpersonales, dado que influyen sobre nuestra actitud y conducta diaria.

A continuación señalamos 5 habilidades sociales básicas para mejorar las relaciones interpersonales:

  • La escucha activa: es la capacidad de atender al discurso del otro desde el reconocimiento y el interés por construir un conocimiento al respecto. La frase “te he oído pero no escuchado” explica muy bien lo que a veces ocurre en los diálogos. El mensaje llega pero no es acogido e integrado.
  • La empatía: es la capacidad de ponerse en el lugar del otro sin sentir la necesidad de vivir la realidad del otro. Conocer y entender es distinto a reproducir y mimetizar. La empatía busca una respuesta por parte del receptor que acompañe y muestre esta compañía desde la comprensión, no desde la solución mágica.
  • La comunicación asertiva: es aquel tipo de comunicación que vela por las propias necesidades al mismo tiempo que respeta las ajenas. La asertividad no pretende contentar o transformar la opinión del otro, sino sentirse conectado y en sintonía sin dejar de lado su propio discurso y derecho. Ser asertivo implica decir no a aquello que uno no desea desde un posicionamiento sólido, cómodo y abierto.
  • La crítica constructiva: responde a discursos creados desde la propia opinión que suman con el fin de aportar un nuevo punto de vista (en lugar de desmontar una realidad).
  • La permisividad: es lo contrario a la sobre exigencia y el perfeccionismo. La sobre exigencia y el perfeccionismo responden a creencias mantenidas de forma rígida e inflexible acerca de cómo debería ser uno y cómo deberían ser los demás. Las exigencias hacia uno mismo se convierten en autocríticas y llevan a la inhibición del comportamiento.

Lo increíble de este tema,  es que podemos realizar mejoras en nuestras habilidades. Si consideras que necesitas saber más sobre las habilidades sociales, acude con nosotros  al área de psicología, en la clínica IREGA estamos para ayudarte.

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