Abortos de repetición. ¿Por qué se producen?

¿Por qué se producen los abortos de repetición? Incluso en las parejas más saludables se pueden producir un aborto involuntario. De hecho, la incidencia del aborto es de alrededor de un 15 % y ésta va aumentando con la edad de la paciente, llegando a ser de más del 40% en mujeres por encima de los 40 años de edad.

Sin embargo, hablamos de abortos de repetición o aborto recurrente cuando se produce la pérdida consecutiva o alterna de dos o más gestaciones.

En busca de las causas de los abortos de aborepetición

En caso de sufrir abortos de repetición, siempre se recomienda comenzar un estudio ginecológico a partir del segundo aborto, ya que, aunque hasta el 50% de los casos es de causa desconocida, el resto puede obedecer a causas uterinas, genéticas, infecciosas, inmunológicas… que conviene determinar cuanto antes.

En una primera consulta, el ginecólogo identificará los posibles factores de riesgo. Así, es importante tener en cuenta la edad de la paciente, las semanas de embarazo a las que se produjo el aborto, el estilo de vida (tabaco, drogas, fármacos, tóxicos…), los antecedentes genéticos, los problemas de coagulación o trombosis previos o en familiares, los antecedente de enfermedades endocrinas (trastornos del tiroides, diabetes…), las enfermedades inmunológicas…

El estudio debe basarse en investigar los principales factores relacionados con las pérdidas gestacionales recurrentes, mediante análisis de sangre o pruebas más invasivas pero sencillas, como una histeroscopia que permita ver el útero por dentro.

Esta prueba puede identificar desde pequeños pólipos o tabiques, a malformaciones más severas como útero doble, unicorne, bicorne…

La genética como causa del aborto

El estudio genético a ambos miembros de la pareja también está recomendado. Ya que con un simple análisis de sangre podemos conocer el cariotipo genético (46 XX las mujeres y 46 XY los varones). Una alteración en el cariotipo podría ser la causa de los abortos de repetición y, por tanto, estos podrían evitarse mediante técnicas de diagnóstico preimplantacional.

Asimismo, existen pruebas para identificar alteraciones cromosómicas en las muestras de semen, como la técnica del FISH y fragmentación del ADN. Estas pruebas se realizan mediante muestra de semen que deberá ser analizada en el laboratorio de andrología.

La coagulación y los abortos de repetición

Las alteraciones en factores de coagulación también se han demostrado como causa de abortos de repetición; se denominan trombofilias y pueden ser de origen hereditario, como es el caso de algunas mutaciones (factor V Leiden, gen deprotrombina…).

Con un análisis de sangre y la interpretación del resultado por el hematólogo, pueden tener un fácil tratamiento con anticoagulantes (heparina y/o baja dosis de aspirina).

Por otra parte, cada vez está avanzando más la investigación en el campo de la inmunología y, así, se sabe que enfermedades como la tiroiditis autoinmune o la enfermedad celiaca se relacionan claramente con abortos.

Asimismo, los estudios sobre células natural killer, o estudios haplotipos paternos nos permiten desarrollar estrategias de tratamientos con inmunoterapia (pautas con corticoides, gammaglobulinas intravenosas…). Tratamientos que se llevarán a cabo por el inmunólogo, en consenso con el ginecólogo.

Hábitos saludables contra los abortos de repetición

Los abortos de repetición, por tanto, son muchas veces multifactoriales: se unen factores maternos y paternos, de estilo vida… Por eso es importante valorar a la pareja en conjunto. Se sabe, por ejemplo, que corregir hábitos de vida como el tabaco, el alcohol, o los niveles vitamínicos (ácido folico, vitamina D) puede ayudar a evitar el aborto y que las gestaciones lleguen a término.

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