¿De qué depende que se consiga un embarazo a partir de un tratamiento de fertilidad?

En los centros de reproducción asistida de nuestro país se realizan alrededor de 50.000 tratamientos de fecundación in vitro y se estima que el 3% de los recién nacidos se han concebido mediante esta técnica de reproducción asistida. A pesar de estas cifras, cada día muchas parejas se enfrentan a la realidad de no quedarse embarazadas tras haber seguido un tratamiento de fertilidad.

Aunque los avances en reproducción asistida se suceden a una velocidad muy superior en relación a otros campos de la medicina, son muchos los factores que influyen en el éxito del tratamiento de fertilidad.
Factores dependientes del paciente
Hay factores que dependen directamente de la persona que se somete al tratamiento de fertilidad:
Calidad del embrión: depende directamente de la calidad de cada uno de los gametos que se utilizan en el tratamiento (óvulos y espermatozoides) siendo siempre la calidad del óvulo más relevante que la del espermatozoide. Esta calidad del óvulo depende de la edad de la mujer, principalmente, ya que los óvulos de mejor calidad son los que antes se liberan del cuerpo y se van “gastando” en las sucesivas ovulaciones. A partir de los 35 años, la calidad de los óvulos de la mujer se ve fuertemente afectada por lo que con el paso del tiempo es más difícil conseguir el embarazo. Estas causas determinan que las tasas de embarazo tras la fecundación in vitro dependen de la edad de la mujer declinando desde un 50%  a los 35 años hasta un 10% por encima de los 40 años. En el factor masculino, la presencia de un mayor número de gametos de cada muestra permite elegir los que se van a utilizar para la fecundación in vitro.
El útero materno es otro de los factores determinantes de la implantación embrionaria y consecuencia de que se consiga el embarazo tras el tratamiento de fertilidad. La presencia de patologías como pólipos, miomas o malformaciones disminuyen las posibilidades de embarazo.
Factores dependientes de la clínica de fertilidad
La fertilidad es un campo de la medicina que está en continua evolución. La aparición de nuevas técnicas y protocolos hacen necesaria una especialización absoluta por parte de los ginecólogos que se dedican a la fertilidad. Otro punto clave es la experiencia médica, identificar y corregir los posibles problemas que puedan aparecer durante el tratamiento es fundamental para contar con las máximas posibilidades y que el tratamiento sea un éxito.

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