Ser madre tras la ligadura de trompas

La ligadura de trompas u oclusión tubária es un método de anticoncepción femenino que evita el embarazo por impedir el contacto entre óvulos y espermatozoides.

Consiste en una intervención quirúrgica en la que se ligan y cortan las trompas de Falopio, que es donde se produce la fecundación natural de los óvulos por parte de los espermatozoides. De esta manera, la fecundación no puede ocurrir ya que existe una barrera entre el gameto femenino y el masculino.

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Inicialmente la ligadura de trompas nació como un método anticonceptivo permanente e irreversible. Sin embargo los avances en medicina reproductiva permiten ser madre a una mujer con las trompas de Falopio ligadas.

Reversión de la oclusión tubaria

Aunque la ligadura de trompas es un método permanente, existe la posibilidad de revertirla y recuperar con ello la posibilidad de lograr el embarazo natural.

No obstante, la cirugía de reversión de la ligadura de trompa es compleja y poco efectiva, por lo que resulta complicado recuperar la fertilidad y con ello la capacidad de gestación espontánea. Antes de iniciar la microcirugia de reversión, es necesario determinar por laparoscopia el estado de las trompas y la posibilidad de recanalización. Para ello, es necesario que los remanentes que quedaron tras la ligadura sean de más de 6 cm.

Además de las características de los extremos dejados tras la ligadura, la forma en que fue realizada también influye en la capacidad de reversión, ya que generalmente se obtienen mejores resultados tras la oclusión mecánica en comparación con la electrocoagulación (otra de las técnicas de oclusión tubaria).

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Por otra parte, la reversión de la ligadura de trompas es una intervención más compleja y larga que la propia ligadura. Además, aumenta la probabilidad de embarazo ectópico.

Asimismo, aunque la capacidad de recuperación de fertilidad no es demasiado alta, las posibilidades de lograrlo van aumentando gracias a los nuevos métodos de oclusión tubaria y a los avances en microcirugía.

Fertilización in Vitro

Otra opción reproductiva que tienen las mujeres que se han hecho una ligadura de trompas para poder quedarse embarazadas es la fertilización in vitro.

Aunque la ligadura de trompas impida la fertilización in vitro, la ovulación y los ciclos menstruales no sufren alteración con esta intervención, ya que el sistema hormonal hipotálamo-hipófisis-ovario sigue funcionando.

Por esta razón, los óvulos seguirán creciendo y la cavidad uterina no presentará alteraciones, de modo que la mujer podrá someterse a un ciclo de FIV para lograr el embarazo.

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Para ello, iniciará un proceso de estimulación ovárica controlada tras el que se obtendrán los óvulos mediante punción folicular que serán fecundados con espermatozoides de la pareja o de un donante. Posteriormente, los embriones creados serán transferidos al útero a la espera de que se produzca la implantación embrionaria y, con ello, el embarazo.

Por lo general, la fertilización in vitro es la opción reproductiva más acertada y frecuente para mujeres con ligadura de trompas que deseen quedarse embarazadas, ya que las tasas de éxito son superiores a las de la reversión y los riesgos y posibles complicaciones son menores.

Además, en caso de que los óvulos de la mujer no sean de calidad o no estén en la cantidad suficiente, la FIV permite lograr el embarazo a través de la donación de óvulos. Esta opción no existe en el caso de la recanalización.

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